Crónica de un colapso anunciado: la red que sostuvo financieramente al sistema anterior ha sido desmantelada.
El hecho principal radica en el reportaje de investigación del diario español ABC, que titula el derrumbe de Alex Saab como el fin del "empresario del hambre".
El informe detalla cómo las rutas comerciales y las cuentas bancarias que evadían sanciones internacionales han sido bloqueadas o intervenidas, dejando a los antiguos operadores del poder sin el oxígeno económico que les permitía mantenerse en pie frente a la presión ciudadana y extranjera.
El contexto de este desmoronamiento se apoya en los procesos judiciales que Saab enfrentó en EE.UU. y la posterior filtración de documentos que vinculan a altos funcionarios con esquemas de sobrefacturación en programas sociales.
Los actores involucrados en la fiscalía internacional señalan que este 2026 marca el punto de no retorno para quienes participaron en la malversación de fondos públicos.
El reporte subraya que la estructura de Saab no solo era económica, sino un engranaje político que permitía comprar lealtades en el exterior a cambio de recursos que le pertenecían al pueblo venezolano.
Las implicaciones de esta revelación técnica y periodística son determinantes para el proceso de recuperación de activos que lidera la nueva administración.
El análisis de los expertos sugiere que estamos ante el mayor desmantelamiento de una red de corrupción en la historia contemporánea de la región.
El rigor informativo resalta que el ocaso de Alex Saab es la prueba fehaciente de que ningún sistema basado en la opacidad es eterno.
Hoy, mientras los tribunales internacionales revisan las pruebas, el reporte de ABC sirve como un expediente público de la magnitud del daño patrimonial causado a la nación.
