El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que su país tiene una "doble responsabilidad" frente a la emergencia humanitaria provocada por los terremotos del 24 de junio en Venezuela, argumentando la cercanía entre ambos países y la presencia de una numerosa comunidad colombiana en territorio venezolano.
Entre las medidas que propuso figuran el envío de maquinaria pesada para remover escombros, especialistas forenses, apoyo hospitalario, bancos de sangre, atención psicológica, plantas eléctricas, sistemas de agua potable, alimentos, soluciones habitacionales y asistencia para ciudadanos colombianos afectados.
El pronunciamiento ocurre en medio del debate generado por las declaraciones del presidente electo Abelardo de la Espriella sobre la reconstrucción de Venezuela. Mientras el chavismo respondió que esa tarea corresponde únicamente al Estado venezolano, el gobierno entrante colombiano aclaró posteriormente que su planteamiento busca impulsar cooperación humanitaria y técnica respetando la soberanía del país.
Las declaraciones reabren el debate sobre el papel que Colombia podría desempeñar durante la recuperación de Venezuela tras una de las mayores tragedias de su historia reciente.
