La guerra política entre el excanciller Álvaro Leyva y el presidente Gustavo Petro alcanzó uno de sus momentos más explosivos. En un comunicado divulgado este jueves, Leyva arremetió con una batería de acusaciones contra el jefe de Estado, a quien describió como un “sembrador y tramador del caos” y aseguró que abandona la Presidencia siendo “un hombre cuyo desvarío ha sido una constante”.
El exministro sostuvo que la más reciente controversia por las declaraciones de Petro sobre la elección presidencial demuestra, según él, el deterioro del mandatario. Cuestionó que haya desconocido el triunfo de Abelardo De La Espriella y afirmó que ese comportamiento confirma un patrón que, en su criterio, ha acompañado todo su gobierno.
Leyva también reveló que mantiene abiertas acciones judiciales en España contra el diario El País por las publicaciones que lo relacionaron con un supuesto complot para sacar a Petro del poder. Aseguró que peritajes forenses concluyeron que las grabaciones difundidas eran fraudulentas y afirmó haber llevado el caso ante autoridades judiciales de Estados Unidos, donde, según dijo, denunció presuntas conductas que comprometerían al mandatario y a otras personas.
El excanciller aseguró que la información fue puesta en conocimiento del Departamento de Justicia de Estados Unidos y anunció que el presidente Donald Trump también recibirá el contenido de su comunicado, al considerar que fue una de las víctimas del supuesto montaje denunciado.
Las nuevas declaraciones se suman a la denuncia formulada días atrás sobre una presunta estrategia del gobierno saliente para dejar obstáculos a la administración entrante.
Según Leyva, existiría un plan para generar desorden institucional, bloquear equipos, cerrar oficinas y destruir documentación antes del relevo presidencial.
Las palabras de quien durante meses fue uno de los hombres más cercanos a Gustavo Petro reflejan el rompimiento definitivo entre ambos. A pocos días del cambio de gobierno, el enfrentamiento ya no se libra solo en el escenario político: también se traslada a los tribunales y escala al plano internacional.
