La distribución de la ayuda internacional para los afectados por los terremotos volvió a generar polémica luego de que el alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, denunciara que parte de los suministros enviados aparecieron a cientos de kilómetros de las zonas más golpeadas por la tragedia.
Según explicó, incorporó dispositivos AirTag en algunos cargamentos para verificar su recorrido. Uno de ellos fue localizado en Maturín, muy lejos de La Guaira, donde se concentra gran parte de la emergencia.
La denuncia provocó un duro intercambio con Diosdado Cabello, quien rechazó las acusaciones y aseguró que el régimen no ha desviado la ayuda. No obstante, el caso reavivó los cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo de las donaciones, especialmente después de que el chavismo decidiera centralizar toda la recepción y distribución de la asistencia internacional.
Diversas organizaciones y fundaciones también han expresado reservas sobre entregar sus donaciones a través de las instituciones oficiales, mientras algunos países optan por distribuir directamente alimentos y suministros en los refugios para asegurar que lleguen a las familias afectadas.
