EE.UU. y Colombia destruyen submarino con 10 toneladas de droga


Millones de dólares en droga terminan en el fondo del océano tras una operación de alta precisión. 

El hecho principal radica en la destrucción de un "narcosubmarino" por parte de autoridades de EE.UU. y Colombia, el cual escondía en su interior 10 toneladas de cocaína destinadas a los mercados internacionales. 

La embarcación, diseñada para evadir radares convencionales, fue detectada gracias a la inteligencia compartida que permitió coordinar un asalto táctico en mar abierto, neutralizando la carga antes de que fuera transbordada a otras naves.

El contexto de este golpe millonario es determinante para entender la lucha contra el crimen organizado en este 2026. 

Los actores involucrados en el Comando Sur de EE.UU. y la infantería de marina colombiana resaltaron que este decomiso afecta directamente el flujo de caja de las disidencias y grupos paramilitares que operan en las costas del Pacífico. 

Este operativo ocurre en medio de un debate nacional sobre la efectividad de las políticas antidrogas de Gustavo Petro, demostrando que la interdicción marítima sigue siendo la herramienta más letal para golpear el bolsillo de los grandes capos.

Las implicaciones de haber sacado 10 toneladas de circulación son globales, reduciendo la oferta de estupefacientes en las calles de Norteamérica y Europa. 

El análisis de los expertos sugiere que la pérdida de esta mercancía generará fricciones internas en las organizaciones criminales por la deuda acumulada. 

El rigor informativo resalta que, tras la destrucción de la nave, las agencias de inteligencia de EE.UU. y Colombia recolectaron metadata vital para identificar los astilleros clandestinos donde se fabrican estos artefactos, marcando un paso adelante en la guerra tecnológica contra el tráfico de drogas en la región.

¿Considera que la cooperación con EE.UU. es vital para frenar al narco?

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente