El presidente Gustavo Petro ordenó que ningún cuartel militar o policial sea utilizado para la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, el próximo 7 de agosto. El mandatario argumentó que, hasta el momento en que concluya oficialmente su mandato, sigue siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares.
A través de su cuenta en X, Petro aseguró que ningún oficial puede rendir honores militares a un civil antes de que este asuma la Presidencia y, por esa razón, impartió la instrucción de que ninguna instalación militar sirva como escenario para la ceremonia de transmisión del mando.
La decisión surge luego de que el equipo de Abelardo De La Espriella manifestara su intención de realizar la posesión en una guarnición militar como un acto de reconocimiento a las Fuerzas Militares y la Policía. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, señaló que el evento será austero y con un fuerte simbolismo institucional.
En medio de la controversia, el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, afirmó que el Congreso podría sesionar fuera de Bogotá si el Senado y la Cámara de Representantes así lo acuerdan, lo que abriría la posibilidad de realizar la posesión en un lugar distinto al Capitolio Nacional.
Mientras tanto, el Congreso estudia una consulta jurídica sobre la viabilidad de trasladar la sede de la sesión de posesión, una decisión que será determinante para definir dónde se realizará finalmente la ceremonia del próximo 7 de agosto.
